Tu’ux ka bin, ma’ tu’ux ka taal
«A dónde vas, no de dónde vienes.» Un dicho maya tradicional que invita a centrarse en el futuro y las metas, en lugar de quedarse atrapado en el pasado.
Un Viaje a Través de Rituales, Pirámides, Cenotes, Aguas Turquesas y Tomates Verdes.
La Semilla de México.
Mi conexión con México comenzó hace más de una década, cuando conocí a Nelly. Ella, junto a un grupo de artesanos, venían de México a exponer sus productos de bisutería en Bisutex (IFEMA). Me habló sobre su vida en México y plantó en mí una semilla que germinaría lentamente.
México se convirtió en una presencia constante en mi vida: canciones, películas y encuentros con mexicanos en los lugares más inesperados.
Finalmente, este año, viajé con Leti y Jess de Waki Viajeras para descubrir la magia de Yucatán.
- Un Viaje a Través de Rituales, Pirámides, Cenotes, Aguas Turquesas y Tomates Verdes.
- La Semilla de México.
- «Dónde ir y qué ver en Yucatán, México».
- 9 Rincones Ocultos y Experiencias Auténticas
- 1. Bacalar: La Serenidad del Amanecer.
- 2. Ek Balam: Conexión con la Cultura Maya
- 3. Río Lagartos y Las Coloradas: Un Espectáculo de Colores.
- 4. Holbox: Relajación en la Playa Infinita.
- 5. Playa Progreso.
- 6. La belleza de los cementerios en Yucatán: una celebración de la vida y la muerte.
- 7. Chichén Itzá.
- 8. Cozumel.
- 9. Izamal.
- Sabores que Cuentan Historias
- Expectativas vs. Realidad: La Magia de lo Inesperado
- Reflexión Final: Un Viaje al Corazón
- Un Viaje a Través de Rituales, Pirámides, Cenotes, Aguas Turquesas y Tomates Verdes.
- La Semilla de México.
- «Dónde ir y qué ver en Yucatán, México».
- 9 Rincones Ocultos y Experiencias Auténticas
- 1. Bacalar: La Serenidad del Amanecer.
- 2. Ek Balam: Conexión con la Cultura Maya
- 3. Río Lagartos y Las Coloradas: Un Espectáculo de Colores.
- 4. Holbox: Relajación en la Playa Infinita.
- 5. Playa Progreso.
- 6. La belleza de los cementerios en Yucatán: una celebración de la vida y la muerte.
- 7. Chichén Itzá.
- 8. Cozumel.
- 9. Izamal.
- Sabores que Cuentan Historias
- Expectativas vs. Realidad: La Magia de lo Inesperado
- Reflexión Final: Un Viaje al Corazón

«Dónde ir y qué ver en Yucatán, México».
No voy a ofrecerte una hoja de ruta, ya que hay miles de ellas en internet, y todas son útiles.
Mi reciente viaje a México fue una experiencia profundamente enriquecedora.
Más allá de los destinos turísticos habituales, me sumergí en rincones escondidos y viví momentos que realmente me marcaron.

9 Rincones Ocultos y Experiencias Auténticas
Aquí quiero compartir contigo esos lugares y experiencias auténticas que hacen de México un destino inolvidable.
1. Bacalar: La Serenidad del Amanecer.
El amanecer en Bacalar, mientras remas en paddle surf sobre la Laguna de los Siete Colores, es una vivencia que deja huella. Durante la actividad compartimos un ligero desayuno con mangos, exploramos el cenote negro, y pasamos una mañana increíblemente relajante en sus aguas transparentes.
Después, fuimos por la zona a tomar EL DESAYUNO, lo escribo con mayúsculas porque no voy a olvidar nunca las flautas con plátanos y salsa verde. Ahí descubrí los tomates verdes y mi pasión por ellos.
Y por último, ese mismo día decidimos pasarlo en un club, a orillas de la Laguna de los Siete Colores, donde nos relajamos bajo unas «palapas», disfrutamos de guacamole y nadamos en unas aguas cristalinas que parecían de otro mundo.

2. Ek Balam: Conexión con la Cultura Maya
Explorar Ek Balam fue sumergirse en la historia viva de la cultura maya.
En el poblado, antes del amanecer, los sonidos de la selva llenaban el aire, creando una atmósfera mística.
Participar en un ritual maya, ver el trabajo de las mujeres bordando y sentir la conexión con la tierra fue algo único.
Conocí a gente amable en un poblado maya, donde los jóvenes, gracias al turismo responsable, reconsideran quedarse en sus comunidades para compartir sus tradiciones.
Disfrutar de tortitas de maíz recién hechas y un ritual de cacao fue un regalo para los sentidos.

No te pierdas la zona arqueológica de Ek Balam.
Los cenotes fueron otro highlight de mi viaje, donde la naturaleza se presenta en su máxima expresión.
El más cercano a Ek Balam: cenote X´Canché, fue uno de los más impactantes en los que estuve, nadando en aguas frescas y claras.
Te recomiendo que investigues y vayas a cenotes poco concurridos, ¡hay muchísimos!

3. Río Lagartos y Las Coloradas: Un Espectáculo de Colores.
Aunque no vimos lagartos, navegar por los manglares y ver flamencos en su entorno natural fue increíble.
Las Coloradas, con sus aguas rosadas, es un paisaje surrealista que parece sacado de un sueño. Es un lugar que te recuerda la belleza y diversidad de la naturaleza mexicana.

4. Holbox: Relajación en la Playa Infinita.
La isla de Holbox me recibió con una playa infinita y aguas cristalinas.
Fue el lugar perfecto para relajarse con una cerveza michelada en mano, disfrutando de la tranquilidad que solo un lugar así puede ofrecer. Un atardecer aquí es un espectáculo que no te puedes perder.
En esta isla no hay coches, las calles son de tierra y el ambiente es sereno. Esa simplicidad es parte de su encanto.


5. Playa Progreso.
Uno de los desayunos lo tuvimos en un bar frecuentado por “traileros”, mientras en una enorme pantalla veíamos el video de Natalia Lafourcade y Los Ángeles Azules.
Me encanta ese video que se grabó en la playa Progreso, y fue muy especial verlo justo allí, en México.
Aún más emocionante fue que Leti y Jess nos sorprendieran llevándonos a esa misma playa, ya que estábamos cerca.
Disfruté mucho estar en esa playa extensa que había visto tantas veces en el video, rodeada de pelícanos, que nunca antes había visto en vivo.
Quizás no sea un destino típico, pero para mí fue importante. Si hay algo de México que te atrae, por la razón que sea, visítalo, aunque no esté en las rutas turísticas. Si es especial para ti, siempre valdrá la pena.

6. La belleza de los cementerios en Yucatán: una celebración de la vida y la muerte.
Visitamos un cementerio yucateco, lleno de colores, y pasamos un buen rato apreciando la belleza de su arquitectura.
Me hizo pensar en la forma en que honran la conexión entre la vida y la muerte, con un respeto y amor profundos.
Si estás por Yucatán, te recomiendo incluir un cementerio en tu recorrido; son realmente bonitos.

7. Chichén Itzá.
Chichén Itzá es una de las maravillas del mundo moderno, ubicada en Yucatán, famosa por su icónica pirámide de Kukulkán.
Es un sitio arqueológico de gran importancia cultural, que muestra el esplendor de la civilización maya, con estructuras impresionantes y fenómenos astronómicos únicos, como el descenso de la serpiente emplumada durante los equinoccios.
Visitarlo es una oportunidad para sumergirse en la historia, arquitectura y astronomía de los antiguos mayas.

8. Cozumel.
Cozumel es una isla en el Caribe mexicano, conocida por sus playas de aguas cristalinas, arrecifes de coral y excelente buceo y snorkel.
Es parte del segundo sistema de arrecifes más grande del mundo, lo que lo convierte en un paraíso para los amantes del mar.
Además, ofrece una mezcla de cultura maya, naturaleza exuberante, y tranquilidad, ideal para quienes buscan relajarse o explorar la biodiversidad marina.

9. Izamal.
Izamal, conocida como «La Ciudad Amarilla«, es un encantador pueblo en Yucatán donde casi todos sus edificios están pintados de amarillo.
Destaca por su mezcla de herencia maya y colonial, con una impresionante pirámide prehispánica y el Convento de San Antonio de Padua.
Es ideal para quienes buscan un destino cultural, con una atmósfera tranquila, arquitectura única y rica historia.
Además, encontré una tienda donde compré un montón de lanas ce colores para bordar. Me hizo muchísima ilusión, ya que admiro los bordados mexicanos y me gusta practicarlo.

Sabores que Cuentan Historias
Cada comida en Yucatán es un auténtico festín de sabores y tradiciones.
Desde las crujientes y dulces marquesitas del mercado hasta el mole acompañado de mezcal, cada platillo refleja la esencia de la cultura local.
Uno de los desayunos más especiales fue en un bar de Bacalar, donde disfruté unas flautas con salsa verde que aún recuerdo con cariño.
Tampoco olvido los “bolis” que compré a una señora, en la puerta de su casa, mientras nos enseñaba la ropa que ella misma bordaba para su aniversario de bodas de oro, me hizo sentir conectada con la vida cotidiana de la región.
El polcán que probé en una taquería de Valladolid fue delicioso, y la sopa de lima en Isla Mujeres me reconfortó profundamente.
La comida mexicana, sin duda, es un placer constante.


Expectativas vs. Realidad: La Magia de lo Inesperado
Antes de viajar, imaginaba Yucatán como un lugar lleno de ruinas majestuosas y playas paradisíacas, y aunque encontré todo eso, también descubrí mucho más.
El viaje superó mis expectativas en cada esquina: desde la sorpresa de un árbol caído en la carretera y la rápida respuesta de la comunidad, hasta la inmensidad de la ceiba, el árbol de la vida para los mayas, que simboliza la conexión entre el cielo, la tierra y el inframundo.
Leti y Jess se volvieron amigas entrañables que me mostraron el auténtico espíritu de Yucatán. Gracias a ellas, descubrí más sobre su historia, cultura y aprendí muchas palabras nuevas. Nos reímos muchísimo juntas.
Gracias a ellas me llevo conmigo muchas anécdotas y aprendizajes que no caben en un solo post. Si tienes más curiosidad, aquí te dejo algunas palabras y expresiones que, al menos para mí, fueron interesantes y divertidas. Puedes buscarlas para conocer más sobre este increíble país.
Betabel, Comida corrida, Elote, ¿Sales y me das aguas?, Papel picado, Ajolote, Alebrijes, Saborín, Boli o Hielitos, Mamey, Chayita, Aluxes, Coati, Zopilote, Las chiches…
Reflexión Final: Un Viaje al Corazón
México me enseñó a valorar el presente y a disfrutar de cada momento, sin importar lo grande o pequeño que sea.
Cada ritual, cada pirámide y cada sabor me hicieron recordar que, como dice el dicho maya, es fundamental mirar hacia el futuro y abrirnos a nuevas posibilidades.
Este viaje no solo me llevó a descubrir lugares increíbles, sino también a conectarme más profundamente con la gente, la cultura y conmigo misma.

Yuum bo’otik
«Muchas gracias» en maya yucateco, es una forma respetuosa y agradecida de expresar gratitud.
Para este viaje yo llevé una mochila de tamaño cabina para no facturar, pero también hubiera sido cómodo llevar una maleta de cabina blanda.
Aunque he de confesar que tuve que comprar otra maleta para traer de vuelta las maravillas que me compré, pero no te compensaría llevar una maleta más grande por si acaso, ya que es más cómodo ir ligera de equipaje durante los días que dure tu viaje.
¿Cuál ha sido el lugar que más te ha sorprendido en tus viajes? Cuéntamelo en los comentarios.